Testigo de presión de neumáticos: por qué se enciende y qué hacer

El testigo de presión de neumáticos es uno de los más comunes en los vehículos modernos. Aunque su aparición no implica necesariamente una avería, sí indica que conviene actuar con rapidez para evitar un desgaste irregular o una conducción inestable. En este artículo te explicaremos qué significa este icono, por qué puede activarse y cómo debes responder si se enciende durante la marcha.

¿Qué indica el testigo de presión de neumáticos?

Este testigo forma parte del sistema TPMS (Tire Pressure Monitoring System o sistema de monitorización de la presión de neumáticos) y aparece cuando uno o varios neumáticos pierden presión respecto a los valores recomendados por el fabricante.


Significado del icono TPMS en el salpicadero

El símbolo más habitual es un círculo abierto con un signo de exclamación en el centro, que simula una rueda desinflada. En algunos modelos puede aparecer junto a un mensaje que especifica la presión baja o el neumático afectado. El encendido del testigo significa que se ha detectado una diferencia de presión significativa.

Principales causas del encendido del testigo

El encendido del testigo de presión de neumáticos no siempre significa que hay una avería grave, pero sí indica que el sistema ha detectado un cambio que puede comprometer el rendimiento de los neumáticos. Estas son las causas más habituales:


Pérdida de presión por pinchazo o fuga lenta

Es el motivo más frecuente y el primero que conviene descartar. Un clavo, un tornillo o incluso una grieta en la válvula pueden causar una pérdida gradual de aire, que no siempre es visible a simple vista. A veces el neumático parece estar en buen estado, pero pierde presión con el paso de los días.


Este tipo de fugas suelen detectarse cuando el TPMS emite una alerta repentina tras varios kilómetros de conducción. Si no se actúa a tiempo, puede provocar desgaste irregular, aumento del consumo o, en casos extremos, pérdida de control.


Variaciones de temperatura que afectan la presión

El aire dentro de los neumáticos reacciona a los cambios de temperatura: se expande con el calor y se contrae con el frío. Por eso, una caída brusca de la temperatura ambiente —especialmente en invierno o al amanecer— puede hacer que la presión descienda hasta activar el testigo sin que exista fuga alguna.


Esto no implica un fallo del neumático, pero sí requiere verificar la presión y reajustarla si es necesario, ya que conducir con menos presión de la recomendada reduce la estabilidad y acelera el desgaste.


Fallos en los sensores o batería agotada

Los sistemas TPMS directos utilizan sensores ubicados en el interior de cada rueda. Estos sensores funcionan con baterías internas selladas que, con el paso del tiempo, pueden agotarse (normalmente tras 5–10 años). Cuando eso ocurre, el sistema puede enviar alertas erróneas o directamente dejar de detectar la presión.


También pueden producirse errores de lectura por humedad, acumulación de suciedad o interferencias electrónicas en el vehículo. En todos estos casos, el testigo puede encenderse aunque la presión sea correcta.


Golpes en bordillos o baches que dañan el sensor

Un impacto fuerte —como subir a un bordillo de forma brusca o caer en un bache profundo— puede afectar tanto a la estructura del neumático como a los componentes electrónicos del sensor TPMS.


El daño no siempre es visible desde fuera, pero puede desalinear o desconfigurar el sensor, provocando un aviso falso o una lectura imprecisa. Por eso, si el testigo se enciende después de un golpe, conviene hacer una revisión aunque los neumáticos parezcan estar bien inflados.

¿Qué hacer si se enciende el testigo de presión?

Ante el encendido del testigo TPMS, es importante actuar con calma pero sin ignorar el aviso.


Detenerse y comprobar visualmente los neumáticos

Busca un lugar seguro donde parar el vehículo y revisa los neumáticos en busca de deformaciones visibles, objetos incrustados o pérdidas de aire evidentes.


Verificar y ajustar la presión según especificaciones del fabricante

Consulta la tabla de presiones recomendadas (normalmente ubicada en el marco de la puerta del conductor o en el manual) y ajusta la presión con un manómetro en frío. Si no tienes acceso a una estación de servicio, acude al taller más cercano.


Reiniciar el sistema TPMS si el testigo persiste

Una vez ajustada la presión, algunos vehículos requieren que se restablezca manualmente el sistema TPMS desde el menú del salpicadero. En otros, el testigo se apaga automáticamente tras unos kilómetros.

¿Cuándo acudir a un taller especializado?

Aunque muchas veces el encendido del testigo TPMS puede resolverse ajustando la presión de los neumáticos, hay situaciones en las que es recomendable acudir a un taller para una revisión más completa.


Deberías consultar con un profesional si:

  • El testigo permanece encendido después de haber verificado y ajustado la presión.
  • Has detectado una pérdida de presión repetida en uno o varios neumáticos.
  • Observas daños visibles, como deformaciones, cortes o pinchazos.
  • Has tenido un impacto fuerte contra un bordillo o bache y el testigo se activa poco después.
  • El sistema TPMS no responde o muestra fallos de lectura.


En cualquiera de estos casos puede ser útil acudir a un taller especializado para realizar un control más detallado. En los puntos Driver Center, nuestros técnicos pueden comprobar el estado de los neumáticos, verificar el correcto funcionamiento del sistema TPMS y ayudarte a restablecer los valores adecuados si fuera necesario.

Conclusión

Revisar y mantener la presión correcta en los neumáticos no solo evita el encendido del testigo TPMS, sino que contribuye al confort, a la durabilidad de las cubiertas y a un consumo más eficiente. Si el testigo se enciende de forma repetida o no sabes cómo interpretarlo, acude a uno de los talleres Driver Center, donde podemos comprobar el estado de tus neumáticos y el funcionamiento del sistema TPMS con equipos profesionales.

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